sábado, 17 de marzo de 2012

Entrevistamos a Isabel Keats

Buenos días de Sábado! Qué tal el fin de semana? Aquí hace un día estupendo y yo, por lo pronto me voy a comer paella y tomar el solecito :)

Os dejo con la entrevista a Isabel Keats que quedó pendiente ayer.



Antes de empezar, nos gustaría agradecer a Isabel por acceder a esta entrevista. Esperamos que te sientas cómoda para responder lo que te apetezca.

Agradezco a Páginas en Blanco la oportunidad que me brinda para que las lectoras me conozcan un poco mejor y quiero que sepáis que me siento muy a gusto con vosotras.

La primera pregunta siempre es obligada y en éste caso no iba a ser menos.

1-¿Desde cuándo escribes? ¿Eres autodidacta, sigues técnicas de algún tipo?
Empecé a escribir hace cuatro o cinco años más o menos; por supuesto cuando era niña había llevado un diario, pero nada más. Soy una lectora empedernida y siempre había tenido ganas de apuntarme a un taller de escritura así que, en cuando tuve un poco de tiempo libre, lo hice y desde entonces no he parado de escribir. No sigo ninguna técnica en especial; los talleres me han servido sobre todo para perder la vergüenza y mejorar mi forma de escribir. Poco a poco, vas puliendo tu estilo y dejas de hacer ciertas cosas a las que la mayoría de los escritores somos muy aficionados como por ejemplo: llenar la hoja de adverbios terminados en «mente» o repetir la misma palabra quince veces en el mismo párrafo (como ahora que acabo de escribir «escribir» 4 veces...).
2- ¿Qué te inspira? ¿Algún lugar en especial? ¿Algún momento del día?
Escribo siempre en mi escritorio, situado frente a una ventana. Cualquier momento es bueno para mí, soy muy de aprovechar el tiempo libre entre una cosa y la siguiente.
3- ¿Cuál es tu rutina de trabajo, te sientas cuando llega la inspiración o cada día sin falta le dedicas un tiempo a tus proyectos?
Como dijo no sé quién, la inspiración te llega trabajando. Yo no soy de las que me ciño a un esquema severo; para nada. Más bien todo lo contrario; soy una persona dispersa, desorganizada y un poco perezosa. Muchas veces escribo por la tardes, cuando mis hijas han llegado del colegio y, como el ordenador está en el cuarto de estar, me pueden interrumpir ochenta veces. Gracias a Dios, tengo una gran capacidad de concentración y ya pueden estarse matando, que yo sigo a lo mío. De todas formas, procuro obligarme porque hay una cosa que, aunque puede parecer obvia, tengo muy clara: si no te pones a escribir, no escribes.
4- ¿Qué te hizo inclinarte por el género romántico? ¿Con qué subgénero de romántico te sientes más cómoda?
El género romántico, hoy por hoy, es lo que más me divierte y para mí la escritura tiene mucho de lúdico. Yo escribo contemporánea y me gusta mucho cambiar de tercio, de vez en cuando un toque policial o un poco de suspense, en otros momentos una pincelada de humor... Hay veces que me gustaría probar con histórica, pero aún no me atrevo. Lo que no creo que intente nunca es el género paranormal, vampiros, etc. No me atrae como lectora, así que imagino que por eso tampoco lo hace como escritora.

5- ¿Qué es para ti ser romántico?
Para mí, como escritora, ser romántico es sugerir sentimientos poderosos sin necesidad de describirlos con detalle. Y, en general, es la capacidad de provocar o sentir emociones que se salen de lo habitual.

6- ¿Algún autor/a  que te haya marcado, con el que te sientas identificada?
Por supuesto, Jane Austen. A los quince años me leí «Orgullo y prejuicio» por primera vez y creo que no pasa un año sin que lo relea. En general, las escritoras inglesas del XIX me encantan: las hermanas Brönte, Elisabeth Gaskell, George Eliot (Mary Ann Evans)... En plan romántica (más rosa), mis favoritas son Georgette Heyer, Luisa María Linares y Kathleen Woodiwiss. Ahora que he vuelto a leer romántica actual, todavía no tengo una autora preferida, así que sigo investigando.

7- Cuando se toca fondo, ¿ayuda en algo ser capaz de expresar, volcar tus sentimientos en una hoja de papel?
Yo no soy muy dada a desahogarme en el papel, prefiero hablar con una buena amiga. En el papel me gusta volcar historias que no tengan nada que ver conmigo.

8- ¿Crees en la suerte, o en el destino?
Creo en la suerte; por supuesto que hay que trabajar mucho si quieres conseguir algo que merezca la pena, pero estoy convencida de que siempre necesitas una gotita de suerte. Estar en el lugar adecuado en el momento oportuno es fundamental.
9- ¿Quién es la mujer que hay detrás de Isabel?
Es una madre de familia numerosa tan normal y predecible, que da dentera...

10- ¿Qué cambiaría Isabel de su vida, de su trayectoria profesional como escritora?
En el plano personal, poca cosa. En el profesional, la verdad es que me hubiera gustado empezar antes a escribir en serio. Siempre había pensado que los escritores reciben el don de las hadas el día de su nacimiento y que, si no, no había nada que hacer; así que lo de escribir un libro lo había descartado como algo imposible, pero con los años te das cuenta de que, si deseas algo de verdad y te lo tomas en serio, hay pocas cosas que no sean posibles.
11 -¿Cuál es el motor que te impulsa a seguir escribiendo?
Quizá suene un poco frívolo, pero escribo porque me lo paso bien haciéndolo.
12 –Crear un personaje, ¿es cómo crear una persona y se le ha de dar una personalidad, una vida?
Sí, juegas un poco a ser Dios, decides desde su color de pelo, hasta sus gustos y sus fobias; para mí es una de las partes más interesantes de la escritura. Los personajes románticos quizá estén un poco más limitados en ciertos aspectos que los de otro tipo de novelas, están demasiado idealizados; fuera de las novelas no encuentras muchos así, ja, ja.

13 -¿Qué crees que hace más creíble, más atrayente un personaje?
Para mí los personajes son creíbles si se adaptan bien al entorno que les rodea, es decir: que un duque del siglo XVIII no se suba la cremallera del pantalón, que una heroína de la Edad Media no se comporte como una mujer liberada del XXI, que el vocabulario  se adecue al momento histórico... Cuando eso falla me arrepiento de haberme gastado el dinero en ese libro en concreto. Respecto a los personajes atrayentes, yo soy bastante básica, ja, ja. Los protagonistas me gustan duros pero tiernos en su justa medida y odio a los violentos. Las mujeres, que tengan sentido del humor, que sean inteligentes y POR FAVOR, que no sean obstinadas. No aguanto a las protagonistas testarudas como mulas que se empeñan en hacer cosas absurdas.
14 -Cuando coges lápiz y papel, o el teclado de tu ordenador, ¿Qué se siente ante la perspectiva de iniciar un proyecto?
Yo siempre escribo en el ordenador, casi no recuerdo ya cómo se usa el boli. Cuando inicio un nuevo proyecto siempre me hago la misma pregunta: ¿seré capaz de llegar a la palabra «fin»?
15- Y ya que estamos, ¿tu próximo proyecto?
Como de costumbre estoy a dos manos. Una de ellas está liada con una novela de suspense que transcurre en España y, mientras tanto, la otra mano se desahoga con una historia que, aunque también transcurre en Madrid, no tiene nada que ver. En esta novela abunda el humor y no sabría en qué subgenero encuadrarla, porque tampoco es chick-lit. Digamos que es amor/humor un poco delirante y la verdad es que me lo estoy pasando bomba.
16- ¿Tu personaje propio que más te haya impactado? ¿A cuál le tienes más cariño? ¿En cuál has volcado más de ti misma?
La verdad es que todos me gustan. Los de mi primera novela «El Protector»: Martin Grant me enamora, y con Vega de Carrizosa seguro que me reiría un montón una noche de copas. Con los protagonistas de otra novela que tengo sin publicar a él, un soldado del ejercito americano que está de misión en el Congo, me lo llevaría a casa sin dudarlo y a ella, una doctora enamorada de su profesión, le contaría mis cuitas... Mis personajes no se parecen a mí, pero son seres humanos que, si los conociera en persona, me caerían muy bien.

17 –¿Un proyecto que se te haya resistido, algo que empezaste y no has podido concluir?
Uff, tengo montones. Soy la persona menos constante que conozco. Todavía me sorprende haber sido capaz de terminar alguna novela, pero no descarto retomar esos proyectos en el futuro.
18 –¿Un consejo para aquellos que estén empezando en este mundo de letras?
Que no se desanimen, que sean constantes (no como yo, ja, ja) y, sobretodo, que se diviertan escribiendo; luego eso se nota...

Muchísimas gracias Isabel! Buen día :)